Rushkoff, D. (2023). La supervivencia de los más ricos, Fantasías de los milmillonarios tecnológicos
Editorial Capitan Swing 232 páginas.
ISBN: 978-84-127085-8-5
CLARA BARBANCHO BENITEZ
Universitat Autònoma de Barcelona, España
clarabelen.barbancho@autonoma.cat
Resumen
El libro de Douglas Rushkoff et al., publicado en castellano por la editorial Capitan Swing, trata a lo largo de 232 páginas, de los planes aislacionistas de la élite tecnológica, que pretende enfrentar una inminente crisis global, “el evento”, aislándose del mundo mediante su dinero y la tecnología adecuada dejando al resto de la humanidad atrás, con las consecuencias de la depredación masiva del mundo por parte de los, ahora, mil-millonarios ocultos en búnkeres a la espera del evento. Reflexionando a cerca de esta reacción por parte de los más poderosos el autor plantea la Mentalidad como su origen, concepto que explora y aterriza en nuestra visión del mundo.
Palabras clave: Mentalidad; Tecnología; Mil-millonarios; Progreso; Silicon Valley; Dinero; Individualismo.
Abstract:
Review of “La supervivencia de los más ricos, Fantasías de los milmillonarios tecnológicos”
The book by Douglas Rushkoff et al., published in Spanish by the Capitan Swing publishing house, deals in 232 pages with the isolationist plans of the technological elite, which intends to face an imminent global crisis, “the event”, by isolating itself from the world through your money and the right technology. Leaving the rest of humanity behind, with the consequences of the massive predation of the world by the now billionaires hidden in bunkers awaiting the event. Reflecting on this reaction on the part of the most powerful, the author proposes “The Mindset” as its origin, a concept that explores and lands in our vision of the world.
Keywords: Mindset; Technology; Billionaires; Progress; Silicon Valley; Money; Individualism.
Rápido, una estridente alarma anuncia el fin de la civilización y el inicio del sálvese quien pueda, debes pensar qué hacer para sobrevivir a la inminente catástrofe. Seguramente hayas pensado en buscar a familiares o amigos y ocultaros, o incluso hacer acopio de comida, en una lucha que te imaginas sin cuartel en el supermercado más cercano a tu casa. Esta fantasía catastrófica sobre un inminente fin es la que hoy tiene en vilo a millonarios y mil-millonarios que, ante una vida resuelta, imaginan los retos que les supondría una distopía próxima. Estos no se imaginan salvando al mayor número de personas o compitiendo por recursos, dado que, de forma fría y calculada, tienen planeada su respuesta ante este suceso, salvarse ellos, sin hacerse cargo de nadie más (*se oye cerrar la puerta de un búnker acorazado, y no estamos dentro...).
Estas inquietantes preocupaciones de aquellos que controlan el mundo son abordadas por Douglas Rushkoff en La supervivencia de los más ricos, Fantasías de los milmillonarios tecnológicos (2022), donde el autor se pregunta por el origen de estas fantasías y el por qué muchos de nosotros también daríamos la espalda al mundo en una catástrofe. Esta actitud o mirada frente a una futura debacle, o cómo los mil-millonarios y con los que el autor se encuentra en una dispar reunión, es denominada el evento. El evento es, según Douglas Rushkoff, síntoma de una enfermedad que nos hace padecer de forma endémica el sistema en el que estamos inmersos. Que no solo la alienta, si no que depende de ella para seguir existiendo. La Mentalidad es el primer concepto de análisis que introduce el autor y el origen de nuestra forma de vivir y sentir, siendo una noción clave en la cosmovisión occidental contemporánea.
Desde la introducción y a lo largo de trece capítulos, se explora esta Mentalidad, forma de pensamiento que nos lleva a ver con buenos ojos que aquellos más poderosos, gracias a su dinero, puedan actuar libremente para conseguir más dinero, aunque eso vaya en detrimento de la mayoría. La Mentalidad nos convence de que los poderosos son el motor de avance y la encarnación de la idea de progreso, vertebral para el paradigma en el que nos hayamos inmersos. Encontramos justificada la explotación de la población más empobrecida en República Democrática del Congo para la extracción de minerales en minas de coltán si esto nos permite tener un teléfono puntero y vivir en el progreso digital. La Mentalidad es aquello que permite la externalización de los desmanes que causa el neoliberalismo con sus prácticas extractivistas y su dinámica monopolizadora, donde la desigualdad y la falta de vida digna, si es en aras del mayor enriquecimiento de unos pocos, es permitida. Siendo no solo el dinero un punto clave de la Mentalidad, sino también la tecnología, sobre la que se deposita la capacidad de salvar a la humanidad de una intrínseca maldad que nos ha llevado a las puertas de la catástrofe, creyendo que los avances tecnológicos podrán revertir las crisis contemporáneas. Cuando haya robots para todos, harán nuestro trabajo por nosotros ¿verdad? De la misma forma que ante el estallido de la crisis climática un búnker salvara la vida de aquellos más ricos que lograrán esquivar la realidad del resto de la humanidad. ¿Verdad? La tecnología no juega un único papel como salvadora, sino también como vehículo para el capitalismo digital, capaz de acelerar los procesos de especulación y usura, además de ocultar mejor sus consecuencias.
A colación de los bunkers, Rushkoff trata como el afán de los mil-millonarios por conseguir más dinero para construir infraestructuras para sobrevivir al evento, forma un ciclo al que bautiza como La ecuación aislacionista. Ésta capta la esencia de la Mentalidad, siendo las prácticas realizadas por los mil-millonarios para conseguir más dinero las que llevan al planeta a una mayor crisis climática y de desigualdad, de la cual los mil-millonarios quieren protegerse, construyendo algo capaz de aislarlos del mundo para siempre. El mundo y el resto de mortales aparecen como enemigos y víctimas de estas figuras, las cuales jamás podrán ocultarse del mundo o vivir al margen de él, siempre necesitarán a alguien para sobrevivir. Este afán subrayando su individualismo, pilar básico de la Mentalidad. Dicho individualismo es alimentado por los avances tecnológicos, que nos permiten aislarnos y diseccionar qué partes del mundo queremos que existan para nosotros desde la comodidad de nuestro escritorio. La tecnología parece desdibujar la interdependencia entre los humanos y, en consecuencia, nuestras responsabilidades para con el resto. Desvinculamos nuestro consumo y actos de las personas que lo hacen posible, debido a la promoción que hace de esto la Mentalidad mediante el efecto monta platos. Esta dinámica recibe su nombre por el uso que se le daba a los monta platos en las casas señoriales, debido a que estos no estaban pensados para que los criados de dichas casas no tuvieran que subir escaleras para dar la comida a sus señores, si no que eran para que estos no vieran las pésimas condiciones en las que se encontraban sus sirvientes, disfrutando de la comida libre de culpa. Esta misma dinámica es la que permite el consumo sin límite, libre de remordimientos, ya que no podemos sentir empatía por quienes se encuentran en situaciones de explotación y elaboran total o parcialmente nuestros productos ya que no los vemos. Esto hace aparecer un sistema de mercado libre de cargas morales. En el libro aparece un claro ejemplo de ello cuando se narra cómo, en la fase final de montaje de un teléfono, los operarios limpian cada unidad con disolvente tóxico para borrar toda huella dactilar o marca de presencia humana. El usado disolvente provoca en los trabajadores abortos espontáneos y diversos tipos de cáncer. La inconsciencia mata (Rushkoff, p. 65).
Con el característico inicio de los capítulos, narrando una anécdota sobre la que reflexiona, Douglas Rushkoff plantea el capítulo mediante una conversación con Richard Dawkins sobre la que luego reflexiona respecto al papel de la ciencia en la Mentalidad. Dawkins propone que la humanidad esta movida por la perpetuación de los genes, siendo este el fin último y excusa de los comportamientos egoístas que tenemos, dado que pretendemos la preservación de los nuestros. Este discurso, basado en estudios científicos, contribuye al discurso de la Mentalidad, la cual parece justificarse mediante la ciencia siendo esta la fuente de certeza más elevada en la actualidad. Jugando un papel dialéctico en tanto que si algo parece amparado en ella es legitimado y aprobado por la mayoría. El autor trata como, en múltiples ocasiones al largo de la historia, la ciencia ha estado al servicio del poder, justificando prácticas como el colonialismo, haciendo creer a los occidentales superiores a los habitantes de las colonias, siendo nuestro deber asimilarlos a nuestras costumbres, legitimando la explotación de sus territorios y fuerza de trabajo. Construyendo discursos que dan libre paso a la violencia. Así el autor llama a ser críticos con los discursos amparados por la ciencia, dada su costumbre a favorecer a los favorecidos y a los sistemas que los justifican. Rushkoff responde a Dawkins señalando que, si algo ha caracterizado a la evolución humana, ha sido la colaboración, y que son las comunidades humanas las que crean el sentido y el propósito de progreso, no la naturaleza, que carece del mismo. Y, por supuesto, no el interés individual de los genes.
Para el discurso de la Mentalidad, son esenciales tres pilares que marcan nuestra relación con la naturaleza. Siendo el primero, el sentirnos lejanos de ella, haciendo una clara división entre naturaleza y cultura. Deshumanizando a aquellos que tengan una relación más próxima, siendo ejemplo, de nuevo, el colonialismo. En segundo lugar, la extracción de recursos por parte de los sistemas de dominación, preservando el poder económico en estos, negando el acceso a los recursos al resto de la comunidad. En tercer lugar, la ambición de un crecimiento económico cada vez mayor que perpetué el ciclo de opresión-extracción. Dichos pilares nos llevan a la crisis climática actual, que es perpetuada por la misma dinámica.
La Mentalidad es presentada como un sistema de creencias con intenciones globalizadoras, pretendiendo sumir bajo dicho sistema al mayor número de personas posible, logrando adeptos con los mismos valores, como devenir meta. Este responde a la ambición de la Mentalidad de que el mismo proceso para lograr algo se convierta en el objetivo y aquello que da beneficio. Pudiendo ejemplificarse mediante la especulación inmobiliaria, donde el beneficio no radica en la compraventa de inmuebles si no en la especulación con la retención de estos.
Frente a las crisis de la actualidad, centrándose en la climática, la Mentalidad presenta mecanismos para su resolución. Estos pasan por la propuesta de nuevos proyectos y empresas con los que conseguir beneficio y un cambio trascendental. La forma de abordar las propuestas presenta una estructura similar a la de las charlas TED, donde se pretende una aproximación a un problema de forma convencional, cuando el empresario adinerado tiene una revelación mediante la píldora de la realidad, propone una solución novedosa y la presenta a escala global como forma de cambiar el mundo. En resumen, no concibiendo cesar actividades extractivas contaminantes o la producción de grandes factorías o bien trenes de vida más relajados; pretendiendo cubrir un problema fruto del exceso con una nueva solución novedosa y tecnológica, mostrando a los empresarios como salvadores y líderes del mañana, vanguardia del progreso. Éstos, por otro lado, como narra el autor, se reúnen en grandes convenciones similares a retiros espirituales donde llevan a cabo prácticas de los sistemas de creencias New Age, consumiendo drogas en grupos de personas influyentes. Experiencias místicas y rituales a las que responsabilizan de sus epifanías que llevarán a cabo con grandes proyectos de inversión. Una experiencia desvinculada del mundo para una medida que, enmascarada en el altruismo, no pretende su cambio, sino la continuación del beneficio.
Para los grandes proyectos de la Mentalidad siempre es necesario empezar desde cero, siendo común la especulación acerca de catástrofes o fines del mundo a partir de los cuales construir la nueva humanidad. Tirar abajo un edificio para construir uno nuevo en su solar, siendo más meritorio. En aras de conseguir un fin para poder seguir con un capitalismo sin freno en una nueva realidad, figuras poderosas pretenden hacer perder la creencia en instituciones y sistemas, para provocar el caos y la destrucción mediante el uso de la turba, alentando una masa social enfurecida. El exponente de la manipulación de masas con este fin es Steve Bannon, ideólogo de la campaña de Donald Trump, que, mediante la manipulación, consiguió una pérdida de fe en el sistema electoral estadounidense tal, que pudimos ser testigos del ataque al Capitolio.
La dinámica de tecnología y nuevos proyectos de inversión como forma de solventar crisis sirve, a su vez, como forma de distinción. Dado que la mentalidad comprende a la mayoría de las personas inútiles, incapaces de cambiar el mundo, meta final para diferenciarse. La dominación de la naturaleza y la tecnología más puntera son los galones de los poderosos en un sistema de méritos inmerso en la mentalidad. La necesidad de dominación de la naturaleza lleva a un dilema, según Tyson Yunkaporta, que propone que para superar a la imperante crisis climática, hay que saber adaptarse a los movimientos de la naturaleza. Idea opuesta a la concepción de la Mentalidad, que no acepta someterse a nada que no sea el dinero o el avance técnico. Para ésta, la naturaleza solo puede ser dominada.
Finalmente, Douglas Rushkoff propone que, aunque estamos inmersos en la Mentalidad, podemos frenarla si asumimos una actitud pro social, no contribuyendo a las empresas que abogan por la depredación propia de la mentalidad, consumiendo local, atendiendo a la comunidad y no perdiendo la humanidad; la empatía no es un impedimento, si no la solución.
Agradezco mucho descubrir este libro, me ha servido para incrementar mi posición contraria a todo aquello que atente contra la humanidad, la diversidad y la vida digna. Los alegatos pro sociales son como una sonrisa fugaz que devuelve la fe en la humanidad, parece que no estamos solos. Ni solitario debería ser nuestro sufrimiento ante la violencia estructural, que nos asume y consume. Siempre quedará esperanza, siempre que la conciencia y el compromiso con la vida nos despierten una sonrisa amable y comprometida. La nuestra es una historia de colaboración, no de depredación.
Fuente: Perifèria, revista de recerca i formació en antropologia, 29(1), 159-165, https://doi.org/10.5565/rev/periferia.958
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